|
Texto clave: "Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a
edificar, transgresor me vuelvo." Gálatas 2:18. Pablo nos dice que no
podemos volver a edificar sobre el Sinaí y el ministerio de la muerte,
porque el camino del cielo es el nuevo pacto. No se puede edificar la
salvación en la doctrina del mérito, transitadas por muchas religiones
modernas, solo existe el camino de la fe. "Somos muertos a la ley a
fin de vivir para Dios."
1. Muertos al pecado
"En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿ Cómo
viviremos aún en él ?" Romanos 6:2 "Así también vosotros, hermanos
míos, habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo, para que
seáis de otro, del que resucitó de los muertos." Romanos 7:4. Cada
cristiano que entiende el evangelio siempre pensará que el sacrificio
de Cristo fue colectivo, su muerte es vicaria, su resurrección es
vicaria, todo fue hecho a nuestro favor, nada de lo que Cristo realizó
fue para su propio beneficio. Esta es la maravilla del evangelio que
somos muertos al pecado y sus consecuencias, pecaremos porque somos
pecadores, pero no nos deleitaremos en hacer el mal. Siempre odiaremos
el pecado que produjo la muerte de nuestro benigno Señor.
2. Libres de la ley
Pablo nos dice en Romanos 6:6: "Ahora estamos libres de la ley..."
Esto no quiere decir que somos libres de la obediencia y de la ética
cristiana, al contrario, el Espíritu nos mueve a la obediencia,
nuestra conducta estará impregnada de amor genuino. Lo que quiere
decir el apóstol es que la ley ya no nos condena, porque la ley no
puede condenar a una persona que está muerta.
3. La muerte colectiva de Cristo
"Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto que si uno
murió por todos, luego todos murieron" 2 Corintios 5:14. Esta es la
esencia salvífica del evangelio, que hace mas de 20 siglos atrás todos
los redimidos murieron en la cruz del calvario, antes de nuestro
nacimiento físico Dios había arreglado nuestra suerte espiritual.
Cristo murió, nosotros morimos con él, Cristo fue sepultado; nosotros
fuimos sepultados con él, Cristo resucitó de la tumba; nosotros
resucitamos con él, Cristo ascendió al cielo; nosotros ascendimos con
él. |