La carne y el
cuerpo
introducción:
Hemos visto y
oído, el hecho de que cuando alguien entiende el evangelio de la gracia,
cree que puede entrar en un Libertinaje, esto no es vivir en la Libertad
gloriosa de los hijos de Dios (Romanos 8:21). Se confunde lo que es el
cuerpo con lo que es la carne, para algunos estos son sinónimos, sin embargo
analizaremos en este estudio que son dos entidades totalmente diferentes. Un
ejemplo tácito y que nos ayuda a explicar estas dos entidades lo constituye
lo que menciono el señor Jesús en los días cuando ejerció su ministerio hace
2000 años, Jesús dijo en Mateo 19:17: “que no hay ni uno bueno” por el
contrario en este tiempo de la gracia después de la cruz del Calvario, el
apóstol Pablo le escribe a Flemón 1:6, diciéndole: “para que la
participación de tu fe sea eficaz en el conocimiento de todo el bien que
esta en vosotros por Cristo Jesús” en otras palabras, le habla de todo el
bien que esta en nosotros, cuando caminamos en el espíritu, reconocemos que
en Cristo Jesús estamos completos (Colosenses 2:10), quiere decir que
dentro de nosotros no puede haber cosas malas, debido a que Cristo ya nos
circuncido con circuncisión no hecha a mano, al echar fuera de nosotros
el cuerpo pecaminoso carnal en la circuncisión de Cristo (Colosenses
2:11). Por lo tanto el pecado no se puede enseñorear de nosotros (Romanos
6:14) recuerde que somos tesoros en un vaso de barro (2 Corintios 4:7); la
carne es la que nos humilla, no es el cuerpo que únicamente es un vehículo,
la carne sirve a la ley del pecado (Romanos 7:25); queremos compartir que el
problema no es el cuerpo; en el espejo lo usted ve ( su cuerpo) es algo que
el Señor compro por precio de sangre (1 Corintios 6:20). Vamos a establecer
unos puntos muy importantes.
¿DE QUIEN ES
EL CUERPO?
En 1 Corintios
6:17-20 encontramos lo siguiente: “Pero el que se une al Señor un espíritu
es con él. Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre
cometa, está fuera del cuerpo; más el que fornica, contra su propio cuerpo
peca. ¿O ignoráis, que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual
esta en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque
habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo
y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”
Observamos con
claridad que ahí no dice vuestra carne sino en vuestro cuerpo, implica que
mi cuerpo es propiedad de Dios no así nuestra carne, ya que esta con sus
designios es enemiga de Dios (Romanos 8:7). Algunos han tergiversado este
punto, creyendo que carne y cuerpo son iguales; recuerde que cuando andamos
en la carne, el cuerpo manifiesta todo tipo de inmundicia, toda clase de
maldad; pero cuando andamos en el espíritu, el cuerpo manifiesta todo tipo
de bondad, virtud, amor, paciencia, etc.; esto implica que el cuerpo es solo
un vehículo en el cual dependiendo en que conocimiento caminamos, eso es lo
que el cuerpo va a manifestar; por eso el apóstol Pablo dice: “andad en el
espíritu y no satisfagáis los deseos de la carne” (Gálatas 5:16); por que
andando en el espíritu nuestro cuerpo camina en las buenas obras preparadas
de antemano por el (Efesios 2:10). Entendamos que nuestro cuerpo no es
propiedad nuestra, le pertenece al que lo compro Cristo Jesús; derivado de
esto a nuestro cuerpo lo debemos de cuidar, es más a este lo cuida Dios.
Lo que hemos heredado de Adán es el alma viviente (la misma carne).
NUESTRO CUERPO ES UN HEREDERO
En 1 Corintios
15:45-50 encontramos lo siguiente: “Así también esta escrito: fue hecho el
primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante.
Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual. El
primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor,
es del cielo. Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el
celestial, tales también los celestiales. Y así como hemos traído la imagen
del terrenal, traeremos también la imagen del celestial. Pero esto digo,
hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni
la corrupción hereda la incorrupción”
El que no
hereda es la carne, el que hereda es el cuerpo; nuestro cuerpo ha sido
llamado para andar en salud (Isaías 53:5), por eso el murió y al morir
llevo nuestras enfermedades y dolencias para que vivamos una vida saludable
y por lo tanto reinemos en la vida de Jesucristo; en este tema vamos ha
hacer una cirugía muy delicada, vamos a dividir lo que es carne y lo que es
cuerpo. ¿Donde están las raíces de amargura? ¿Donde están los odios? las
iras; etc. todo eso esta en la carne; todo eso es la herencia de Adán;
veamos lo que sigue; Ezequias era un hombre lleno de pasiones, David un
hombre conforme al corazón de Dios, era un hombre dado a la depresión y la
pasión, Salomón el hombre mas sabio de toda la tierra, tenia una inquietud
por los “agoreros”, es decir por la adivinación. Hasta este punto es
necesario que nos preguntemos ¿Estamos nosotros expuestos a tentaciones o
no? Démonos cuenta que no podemos apartarnos de la realidad Entendamos
que necesitamos de la abundancia de la Gracia, necesitamos el conocimiento
del evangelio, para poder sobrellevar todos nuestros pensamientos o sea los
dardos del maligno. El mismo apóstol Pablo tenía que morir a algunas áreas
de su vida, no podía olvidar la muerte de Esteban que había consentido.
Todos tenemos esas áreas grises, no estamos luchando contra el cuerpo,
estamos luchando con una área de nuestra mente que se llama alma o carne, la
cual nos puede llevar a tomar decisiones equivocadas, lastimando sin querer
muchas veces, todo eso por la iniquidad que habita en nuestra carne, Pablo
dijo, yo se que en mi, en mi carne no mora el bien (Romanos 7:18), tenemos
que saber identificar la carne así como también el cuerpo, Adán manifestó la
iniquidad que había en el y de ahí en adelante todos estamos expuestos a
esta manifestación.
A Cuantos de
nosotros nos gusta caminar en salud? A nadie le gusta estar con achaques, y
para que murió Cristo, él murió por nuestras enfermedades. El pago un
precio para que caminemos en esa sanidad
LA
COMPOSICIÓN DE NUESTRO SER:
El Apóstol Pablo en 1Tesalonisenses
5:15-24 expone algo interesante con respecto a esta interrogante, dice:
“Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid lo bueno unos para
con otros, y para con todos. Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad
gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios, para con vosotros en
Cristo Jesús. No apaguéis al Espíritu. No menosprecies las profecías.
Examinadlo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda especie de mal. Y el
mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu,
alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor
Jesucristo. Fiel es el que os llama, el cual también las hará”
De que se compone nuestro ser? Pablo lo
responde en el versículo 23 “De espíritu, alma y cuerpo”, El apóstol
Pablo divide claramente, espíritu, alma y cuerpo, cuando usted anda en el
alma es cuando llegan las malas intenciones, como por ejemplo diciendo
bendíceme Señor, Usted se esta viendo incompleto (Colosenses 2:10), no se
ve bendecido (Efesios 1:3), por que esa naturaleza carnal se opone a la
verdadera identidad que es espiritual, escucha las aseveraciones y
equívocos de los que no tienen la abundancia de la gracia, todas las
experiencias terrenales tenemos que echarlas fuera. Si yo tengo la mente de
Cristo (1 Corintios 2:16) por que todavía en mi mente pasan esas
inseguridades, esas tribulaciones, ¿sabe por que? Por que así como hemos
traído la imagen del celestial también hemos traído la imagen del terrenal.
No le echemos más la culpa al cuerpo, por que Cristo pago un precio por el.
LA IMAGEN DEL TERRENAL
Leamos ahora el Salmo 130:7-8: “Espere
Israel al Señor, por que en el Señor hay misericordia y abundante redención
con él; Y él redimirá a Israel de todos sus pecados”
Recuerde que así como traemos la imagen del
terrenal, también traemos la imagen del celestial; pero esa imagen terrenal
que trajimos no es el cuerpo físico, sino una información, o sea algo que
esta en nuestra mente, es una iniquidad una maldad que heredamos de Adán,
recuerde que el pecado entro al mundo por un hombre (Romanos 5:12), pero la
maldad estaba en esa alma viviente, dicho de otra forma la maldad esta en la
carne Romanos 7:18 dice “Y yo sé que en mi esto es en mi carne, no mora el
bien” fíjese que no dice en el cuerpo es en la carne, de esta forma
estamos exculpando al cuerpo que antes creíamos que era malo, sin embargo
este es de Dios, ahora estamos dividiendo para entender que esa maldad esta
en la carne. Si analiza este salmo, David todavía estaba en alma viviente,
por eso el tenia esa culpa de pecado, ahora ya no somos almas vivientes,
ahora somos espíritus vivificantes (1 Corintios 15:45).
CONCLUSIÓN:
A través de este estudio podemos ver que la
Biblia hace una clara diferencia entre lo que es el cuerpo y lo que es la
carne, vayamos aún más lejos, detectamos que nuestro cuerpo que es nuestro
vehículo se mueve de acuerdo a lo que le ordenemos, ya sea por medio de la
carne (La mente carnal) corrupción; o bien por medio del espíritu (La mente
de Cristo) vida eterna, el apóstol Pablo nos hace una exhortación en Gálatas
5:16 diciéndoles Andad en el espíritu y no satisfagáis los deseos de la
carne, debido a que estos se oponen.
Apreciable lector Lucas 21:27-28 dice algo
precioso para nuestra edificación: “Entonces verán al Hijo del Hombre, que
vendrá en una nube con poder y gran gloria. Cuando estas cosas comiencen a
suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención esta
cerca”
Aquí en la historia, Jesús esta anunciando
que estaba cerca nuestra redención, sabiendo que redención significa,
regresar al dueño original; por que en David había la promesa de esa
redención. Fuimos redimidos por Cristo Jesús en la Cruz, pues el pecado de
Adán nos había destituido de la gloria de Dios, sin embargo Cristo, el
postrer Adán nos instituyó de nuevo, con un solo sacrificio (Romanos
5:12-20)
1Corintios 1:30. “Más por El estáis
vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría,
justificación, santificación y redención”
Nunca diga que el pasado fue mejor, por que
con Cristo todas las cosas han sido hechas nuevas, no ve que todo lo podemos
en Cristo que nos fortalece (Filipenses 4:13), David dijo que cuando
enmudecí se envejecieron mis huesos; no puede dejar que falte la alabanza
en sus labios, por que cuando hay alabanza, los cielos se abren a nuestro
favor, recuerde siempre lo que sembramos eso mismo cosechamos (Gálatas
6:7), recuerde que Dios habita en la alabanza de sus hijos, y alabanza no
solamente es cantar, sino que siempre tengamos una palabra positiva en
nuestra boca; verbigracia lo siguiente:
“digo que mi Dios suplirá toda mis
necesidades conforme a sus riquezas en gloria, digo que tengo Ángeles que me
protegen, digo que hay armonía en mi familia, digo que mi país prospera,
digo que hay multiforme sabiduría, digo que hay amor entre mis hermanos y
yo.
Tenemos que retener la vida del espíritu,
no podemos andar por la carne. Al fin y al cabo, Dios predestino nuestro
espíritu, y adopto nuestro cuerpo (Efesios 1:5), para que andemos en obras
buenas preparadas de antemano.