![]() |
|
LECCIÓN #10 |
|
LO QUE DESTRUÍ NO PUEDO REEDIFICAR
En esta lección estudiaremos cuidadosamente con algunos textos bíiblicos que muestran cómo el nuevo pacto anuló el primero:
Primero: porque ya fue abolido, quitado por Jesucristo y destruído por los salvados.
El ministerio de ira, condenación y muerte escrito en dos tablas de piedra tuvo gloria pero “... aun lo que fue glorioso, no es glorioso en esta parte, en comparación de la excelente glolria. Porque si lo que perece tuvo gloria, mucha más será en gloria lo que permanece...no como Moisés que se cubría con un velo para que los hijos de Israel no pusiesen los ojos en el fin de lo que había de ser abolido...hasta hoy les queda el velo no descubierto en la lección del antiguo testamento, el cual por Cristo es quitado. 2 Cor. 3:6-14 y Deuteronomio 4:13 “Y él os anunció su pacto, el lcual os mandó poner por obra, las diez palabras; y escribiólas en dos tablas de piedra.” (Leer Deuteronomio 9:9,10)
Cuando Pablo enfrentó a Pedro por tratar de hacer judaizar a los Gentiles habiendo comido con ellos (qué habrá comido?) hace la diferencia entre la obediencia a la ley para alcanzar la justicia o la justicia que es por la fe de Jesucristo. “Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para que fuésemos justificados por la de de Cristo, y no por las obras de la ley, por cuando por las obras de la ley ninguna carne será justificada. Necesitamos ser justificados por ser pecadores, es por eso Cristo ministro de pecado? En ninguna manera.Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago...No desecho la gracia de Dios; porque si por la ley fuese la justicia, entonces en vano murió Cristo.” Gálatas 2:11-21
Lo que Pablo y todos los que hemos recibido la revelación de las riquezas de la gracia de Jesucristo, sabemos en nuestro espíritu es que ya no hay condenación para los que están en Cristo, pues andamos en el espíritu y la ley es espiritual. Romanos 8:1-4 y Romanos 7:14. Declaramos como Pablo: “Si lo que destruí, vuelvo a edificar transgresor me hago” Ahora no es por las obras de la ley que somos justificados sino por la fe de Jesucristo y si buscamos la justicia tratando de cumplir en la carne lo que es imposible por su debilidad, entonces en vano murio Cristo. Por eso la ley espiritual y de amor fue escrita en el corazón cuando comenzó el nuevo pacto. Hebreos 8: y 10, Jeremías 31 y Ezequiel 36
Sabemos que el ministerio de ira, condenación y muerte que reinaban en el antiguo pacto escrito en dos tablas de piedras, ya fue quitado y abolido por Cristo, (Romanos 10:1-12) ahora nosotros los hijos del Altísimo Dios, también hemos destruído por la fe los resultaldos de la transgresión del pacto antiguo. Estamos en un nuevo pacto “que tiene mejores promesas” Hebreos 8:7
Las promesas hechas realidad cuando el nuevo pacto fue confirmado con la sangre del Cordero de Dios, son: “He venido para que tengan vida y en abundancia.” (Juan 10:10) “El que cree en el que me envió, tiene vida eterna, pasó de muerte a vida y ya no es juzgado.” (Juan 5:24) “Daré mis leyes en el alma de ellos, y sobre el corazón de ellos las escribiré; y seré a ellos por Dios, y ellos me serán a mí por pueblo: Y ninguno enseñará a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor. Porque todos me conocerán, desde el menor de ellos hasta el mayor. Porque seré propicio a sus injusticias. Y de sus pecados y de sus iniquidades no me acordaré más. Diciendo, Nuevo pacto, dió por viejo al primero; y lo que es dado por viejo y se desvanece, cerca está de desvanecerse.” Hebreos 8:13
El antiguo pacto Tenía condiciones para poder permanecer en él, condiciones que no se cumplieron como exigía el pacto. En el nuevo pacto no hay condiciones para permanecer en él. La carne nunca pudo permanecer en el pacto. “La ley es espiritual y yo soy carnal vendido a sujeción de pecado.” Romanos 7:14
Desde que se derramó la sangre del Nuevo Pacto, hasta hoy, lo que existe es posición de hijos e hijas de Dios y todo por amor. Ahora, somos espirituales y sí conjuga una cosa con la otra: La ley es espiritual y yo soy un espiritu nuevo adoptado por Jesucristo; la ley espiritual y de amor fue puesta por Dios en nuestro espíritu. “Los espíritus de los justos hechos perfectos.” Hebreos 12:23 “Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.” Hebreos 10:14, Hebreos 8:10-13 Ezequiel 36:25-27
Como Gentil o Judío convertidos al Señor, guardamos la ley perfectamente. (Leer Romanos 2:1-29) “...mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones...” vs. 15 “Y lo que de su natural es incircunciso, guardando perfectamente la ley...” vs 27 “la circuncisión es espiritual” vs. 28. 29 “Jesucristo es ministro de la circuncisión por la verdad de Dios” Romanos 15:8-12 Jesucristo fue el que murió en la cruz, el que nos salvó y el que cambió el corazón de piedra en el de carne.
Segundo: Porque las cosas viejas pasaron he aquí todas son hechas nuevas. Las cosas viejas que pasaron son la condenación, la ira y la muerte, la destitución de la gloria de Dios, la separación por causa del pecado, el pecado, el vivir sin ciudadanía celestial, la conciencia culpable de las obras de muerte, el juicio, de la fe en Dios. “dejando la fe en Dios.” Hebreos 6:1 Ahora es por la fe de Jesucristo (Gálatas 2:16, 3:22, Filipenses 3:9) Habacuc 2:4 dice: “...pero el justo en su fe vivirá.” “Israel no llegó a la justicia que es por la fe de Jesucristo, porque la seguían no por la fe, mas por las obras de la ley: por lo cual tropezaron en la piedra de tropiezo.” Romanos 9:30-32 “...estableciendo su propia justicia y no la de Dios”. Rom. 10:3
“El que está en Cristo nueva criatura es... todas las cosas han sido hechas nuevas.” 2 Cor. 5:17 porque todas las viejas pasaron. Y si todo lo viejo pasó, es por eso que no podemos volver a reedificar nada de lo que pasó, dejó de ser, fue destruído. Amén, así es.
Tercero: Porque lo que murió no vuelve a vivir y lo que vive no puede morir jamás.
Murió el viejo hombre (Romanos 6:6) y la carne está muerta por causa del pecado, (Romanos 8:10) “muertos en delitos y pecados”, (Efesios 2:1,2) la carne fue crucificada juntamente con Cristo en la cruz al llevar él en el cuerpo sobre el madero nuestros pecados. 1 Pedro 2:24 Lo que ahora vive no morirá jamás (Romanos 6:9-11) Cristo murió y resucitó y vive en Dios, así también nosotros, estamos muertos al pecado pero vivos a Dios en Cristo Jesús Señor nuestro. Lo que murió no vuelve a vivir en transgresión, lo que resucitó no vuelve a morir por la transgresión. Lo viejo relacionado con el pecado y la muerte dejaron de ser para siempre y lo que ahora vive tiene vida eterna como la que tiene Jesucristo. Gloria a Dios! Por su Hijo, somos nuevas criaturas.
Cuarto: Porque el reino antiguo fue sustituído por el reino de hoy y de siempre: El reino de Jesucristo. Este es un reino eterno, sin corrupción, un reino de vida eterna para cada uno de sus súbditos. No podemos reedificar lo que fue destruído, el reino de muerte y tinieblas dejó de ser. Los que fuimos trasladados al reino de vida con abundancia de gracia y don de justicia ya estamos sentados junto a Jesucristo en su trono. (Efesios 2:1-5, Romanos 5:17)
“Dando gracia al Padre que nos hizo aptos para participar de la suerte de los santos en luz: Que nos ha trasladado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo.” (Colosenses 1:12,13) Abba, Padre. Amén. Así es!
Quinto: Porque si lo reedifico yo mismo me hago esclavo. El volver a ser esclavo, es no reinar en vida, es haber caido de la gracia y quedar vacíos de Cristo. (Gálatas 5:4) El caer de la gracia y estar vacíos de Cristo, Pablo lo expone sencilla y claramente cuando le dice a los Gálatas: “Estad pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no volváis otra vez a ser presos en el yugo de servidumbre...vacíos sois de Cristo los que por la ley os justificais; de la gracia habéis caido.” Gálatas 5:1-4 “...ya Cristo fue descrito entre vosotros como crucificado... Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oir de la fe? ...habiendo comenzado por el Espíritu, ahora os perfeccionáis por la carne? ...porque todos los que son de las obras de la ley, están bajo de maldición... Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición... Gálatas 3:1-14
Volver a reedificar la ley escrita en las dos tablas de piedra para alcanzar la justicia, nos convierte en malditos, vacíos de Cristo y caidos de la gracia. La ley escrita en las dos tablas de piedra conjuga con el corazón de piedra. Dios viendo la imposibilidad de la debilidad de la carne caida, en el nuevo pacto cambió el corazón de piedra en corazón de carne. (Ezequiel 36:26) De ahí que los que están en la carne no pueden agradar a Dios, así como sin fe es imposible agradar a Dios. (Romanos 8:7,8 y Hebreos 11:6) Así que buscar la justicia en la carne caida es imposible. “Por cuanto la intención de la carne es enemistad contra Dios; porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede. Así que, los que están en la carne no pueden agradar a Dios”. Romanos 8:3,78 Mas vosotros no estáis en la carne, sino en el espíritu. Vs 9
Pablo, vió que los que empezaron en el Espíritu volvieron a las obras en la carne para alcanzar justicia y los catalogó como sufriendo en vano, caidos de la gracia y vacíos de Cristo. No podemos reedificar lo que ya fue clavado en la cruz, todas las enemistades que nos eran contrarias: la ira, la condenación y la muerte, que venían como consecuencia de no poder cumplir con una ley perfecta, espiritual, santa, justa y buena. (Romanos 7:12,14)
Gracias a Dios por Jesucristo, quien tomó mi lugar, llevó mis pecados sobre su cuerpo, pagó el precio de mi redención, me justificó con su resurrección haciéndome inocente, sin pecado, sin mancha, arruga ni cosa semejante. Ahora, por su vida puesta por la mía, estoy santo, limpio, justo y hecho perfecto para siempre por la única ofrenda que podía satisfacer las exigencias de la ley en el antiguo pacto: su vida entregada por el Padre para nuestra reconciliación, salvación y justificación. Bendecido Dios!
Sexto: Porque si lo reedifico dejo de disfrutar la posición de heredero.
La posición de herederos del reino, fue alcanzada por Jesucristo para otorgarla a los elegidos por gracia, que son los predestinados desde antes de la fundación del mundo, que él conoció desde antes (Romanos 8:29,30 y 2 Tim 1:9,10)
Cuando no teníamos esa posición, “éramos por naturaleza hijos de ira también como los demás” Efesios 2:3. Estábamos “... sin Cristo, alejados de la repúplica de Israel, extranjeros a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.” Efesios 2:12-19
En otro tiempo estábamos lejos, éramos extranjeros y advenedizos.
Cuando murió el Testador (Jesucristo) “...Así que, por eso es mediador del nuevo testamento, para que interviniendo muerte para la remisión de las rebeliones que había bajo del primero testamento, los que son llamados reciban la promesa de la herencia eterna. Porque donde hay testamento, necesario es que intervenga muerte del testador. Porque el testamento con la muerte es confirmado; de otra manera no es válido entre tanto que el testador vive.” Hebreos 9:1-17
Ya fue confirmado el testamento con la muerte de Jesucristo en la cruz del Calvario. La confirmación del testamento da todos los derechos para recibir la herencia, en este caso los herederos estan en plena autoridad otorgada en el testamento, para recibir todos sus beneficios, los cuales le pertenecen por autorización del Testador. El testador, falleció, dando así plena autorización a los herederos de participar de todos los bienes que poseía el dueño.
Las herencias estan compuestas de valores diversos; si son propiedades, unas son más costosas que otras aunque estan incluídas en el paquete completo de lo heredado. Así, en la herencia de Dios por Jesucristo para sus hijos adoptados por gracia, hay valores que comienzan desde la herencia de la vida eterna como el principal valor de lo heredado y el resto de los beneficios de Dios otorgados al heredero. Ejemplo: Prosperidad, salud física, liberación de tinieblas mentales, conocimiento de los misterios de Dios, participantes de la sabiduría predestinada para nuestra gloria, cobertura de ángeles que vienen a servir a los herederos de salvación (Hebreos 1:14)
En la carta de Pablo a Tito leemos: “Para que, justificados por su gracia, seamos hechos herederos según la esperanza de la vida eterna.” Tito 3:7
"Porque el mismo Espíritu da testimonio a nuestro espírutu que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos, herederos de Dios, y coherederos de Cristo; si empero padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.” Romanos 8:16,17
El creer y padecer nos es concedido por Cristo (Filip. 1:29) La glorificación a la que se refiere Pablo es en la segunda venida de Cristo (Romanos 8:23) Estamos esperando la adopción, es a saber, la redención de nuestro cuerpo, ya que la adopción del espíritu teniendo las primicias del Espíritu, fue recibida como parte de la herencia cuando se confirmó el pacto con sangre muriendo el Testador en la cruz del Calvario (Romanos 8:14,15,23)
“Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente la simiente de Abraham sois, y conforme a la promesa los herederos.” Gálatas 3:29
“Mas venido el cumplimiento del tiempo, Dios envió su Hijo, hecho de mujer, hecho súbdito a la ley. Para que redimiese a los que estaban debajo de la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió el Espíritu de su Hijo en vuestros corazones, el cual clama: Abba, Padre. Así que ya no eres mós siervo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por Cristo.” Gálatas 4:4-7
No podemos reedificar lo que destruímos porque ya Jesús vino y cumplió con su ministerio, dió su vida en rescate por muchos, ratificó la herencia, nos libró de la condenación de la ley, Dios nos adoptó por Jesucristo, (Efesios 1:5) nos puso el Espíritu Santo en nuestros corazones y derramó allí su amor. (Romanos 5:5)
Ya no seremos más siervos, sino hijos y como hijos herederos de Dios por Cristo. Jamás volveremos a ser esclavos, Cristo nos libertó para quedar en la casa como hijos. “Y el siervo no queda en casa para siempre: el hijo queda para siempre.” Juan 8:35 Estas palabras las dijo el Dios hombre Jesucristo y Dios es veraz (Romanos 3:4)
Los herederos siempre estarán en las manos del Padre y del Hijo, y nadie puede arrebatarnos de sus manos porque nos dió vida eterna, y lo que Dios da como eterno, no perecerá nunca, (Juan 10:28,29) “A aquel, pues, que es poderoso para guardarnos sin caída, y presentaros delante de su gloria irreprensibles, con grande alegría.” Judas 24
Septimo: Porque no tendré quien me ministre.
“Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para que fuésemos justificados por la fe de Cristo, y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley ninguna carne será justificada. Y si buscamos nosotros ser justificados en Cristo, también nosotros somos hayados pecadores... (como los Gentiles) ¿Es por eso Cristo ministro de pecado? En ninguna manera. Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago. Porque yo por la ley soy muerto a la ley, para vivir a Dios. Gálatas 2:16-20
Somos muertos al pecado (Romanos 6:2), somos muertos a la ley por el cuerpo de Cristo, (Romanos 7:4), pues nos redimió porque estabamos debajo de la ley (Gálatas 4:5) Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree. (Romanos 10:4)
“Mas encerró la Escritura todo bajo pecado, para que la promesa fuese dada a los creyentes por la fe de Jesucristo. Empero antes que viniese la fe estábamos guardados bajo la ley, encerrados para aquella fe que había de ser descubierta. De manera que la ley nuestro ayo fue para llevarnos a Cristo, para que fuésemos justificados por la fe, mas venida la fe (la de Jesucristo) ya no estamos bajo ayo; Porque todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús.” Gálatas 3:22-26
Jesucristo no puede volver a ser ministro de pecado, porque ministró una sola vez y para siempre, muriendo por los pecadores, llevando sobre su cuerpo en el madero todos nuestros pecados. (1 Pedro 2:24) Jesucristo, no volverá a ser crucificado por nuestros pecados, ya el testamento fue confirmado con sangre, ya no muere más el que murió una vez.
Si reedificamos la obediencia a la ley para alcanzar justicia, transgresores nos hacemos y ya no hay un Jesucristo que ministre los pecados que se cometan al transgredir la ley pues “pecado es transgresión de la ley” 1 Juan 3:4.
“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó a sí mismo por mí.” Gálatas 2:20
Lo que ahora vivo en la carne por la fe de Jesucristo me libra de tratar de alcanzar justicia propia obedeciendo lo que es imposible para la carne. (Romanos 8:3,4 y 7)
Mientras vivamos en la carne caida, mortal y corrupta pero viviendo en la fe de Jesucristo, estaremos ciertos, confiados y seguros porque somos aceptos en el Amado “Para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado.” Efesios 1:6 NOS HIZO
Octavo: Porque en vano se levantó una cruz.”No deshecho la gracia de Dios; porque si por la ley fuese la justicia, entonces en vano murió Cristo.” Gálatas 21
Noveno: Porque no hay una segunda renovación. “Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron el don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo y asimismo gustaron la buena palabra de Dios, y las virtudes del siglo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios, y exponiéndole a vituperio.” Hebreos 6:4-6
Lo que Pablo quiere decir aquí es lo mismo que dijo en Gálatas 2:17-18: “Si lo que destruí vuelvo a reedificar, transgresor me hago”; y Jesucristo no va a ministrar ningun pecado que ya limpió con su sangre, perdonó, borró y olvidó. “Con un solo sacrificio hizo perfectos para siempre a los santificados.” Hebreos 10:14 Cuantas veces recaemos los cristianos? Cuenta a ver si te acuerdas; verás que son tantas que no sabes el número exacto. Si por recaer se pierde la salvación y el alejamiento del Espíritu Santo, no se salva ninguno de los elegidos por gracia que fueron predestinados desde antes de la fundación del mundo.
Nos perdonó todos los pecados. Colosenses 2:13 Todos: pasados, presentes y futuros. Gloria al Cordero que es Soberano de mi vida y la tuya y es para siempre. Dios es Espíritu y el que se junta con el Señor un espíritu es. La esposa es el cuerpo y la cabeza Jesús, estan unidos para siempre. No puede estar la cabeza por un lado y el cuerpo por otro. La cabeza no puede vivir sin cuerpo y el cuerpo no puede vivir sin cabeza. Abba, Padre!
Septimo: Porque dejo de triunfar y de estar en victoria. La victoria sobre el pecado fue alcanzada en la cruz cuando “el juicio vino por un pecado” (Romanos 5:16)el de Adam y el juzgado fue Jesús cuando “Jehová cargó en él pecado de todos nosotros” (Isa. 53:6) Dice el profeta: “el pecado”, no los pecados. “Mas a Dios gracias, que nos da la victoria por el Señor nuestro Jesucristo.” 1 Cor. 15:57
El pecado era el aguijón de la muerte y la potencia del pecado, la ley. “La paga del pecado es muerte” Romanos 6:23 “La ley entonces entró para que el pecado creciese...” Romanos 5:20 (por eso le dá potencia al pecado). En la carne está la ley del pecado y de la muerte. “La ley del pecado que está en mis miembros” Romanos 5:23
Existe una lucha entre la carne y sus inclinaciones (el viejo hombre) y el hombre interior-espiritual; uno se rebela contra la ley del espíritu y el otro espiritual se deleita en la ley de Dios.(Romanos 7:14-25) “¡Miserable hombre de mí! Quién me librará del cuerpo de esta muerte? Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente (la de Cristo en uno) sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.” Romanos 7:24,25
Ya fuimos librados del cuerpo de muerte. Si el aguijón de la muerte es el pecado y Cristo nos quitó el pecado que era poderoso por la ley porque lo hacía sobremanera pecante por el mandamiento (Romanos 7:19), entonces no moriremos jamás, tenemos lo que dijo Jesucristo: “vida eterna y ya no somos juzgados.”
Si Pablo escribe a los Corintios lo que ya hemos dicho: “Mas a Dios gracias, que nos da la victoria por el Señor nuestro Jesucristo” Y también escribe a los Romanos dándole gracias a Dios por Jesucristo que nos libró del cuerpo de pecado para condenación, ira y muerte eterna; entonces no tenemos que reedificar lo que quitamos: el tratar de ganar sin gracia, sino por obras, la salvación tan grande que Jesucristo logró con su vida de obediencia perfecta a la ley de Dios, su muerte vicaria y reconciliatoria y su resurección justificatoria.
Si por el contrario, volvemos a los rudimentos, ritos y nos inmiscuimos en el Antiguo Pacto para ponerlo por obra, entonces en vano nos libró Jesucristo y no podremos disfrutar de la victoria alcanzada, una victoria imperecedera y eterna aquí y en los cielos.
Los dos últimos pensamientos que vamos a leer ahora, nos llevarán a ratificar todo lo expuesto anteriormente en este folleto. No olvidemos nunca lo que somos en posición delante de nuestro Dios y Salvador Jesucristo.
“Mas a Dios gracias, el cual hace que siempre triunfemos en Cristo Jesús, y manifiesta el olor de su conocimiento por nosotros en todo lugar.” 2 Cor. 2:14
“Antes en todas estas cosas hacemos más que vencer por medio de aquel que nos amó...Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrá apartar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.” Romanos 8:37-39 Que Dios alumbre los ojos de tu entendimiento, para que experimentes cuál es tu herencia entre los santos que han creido al santo evangelio. Que sepas del poder de Dios que levantó a Jesús de los muertos y cómo obra el Espíritu Santo en tu vida de entrega y de servicio a los demas.
Es el deseo de BUENAS NOTICIAS DE GRAN GOZO
|
|
Los derechos de este folleto son exclusivamente de BNGG Inc. |