LECCIÓN Nro. 1:

SALVOS POR SU VIDA DE OBEDIENCIA

Porque siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.”  Romanos 5:10 

 

Si la salvación que produce vida eterna, fue alcanzada por la vida de Jesucristo aquí en la tierra antes de ser crucificado,  ¿cómo habrá sido esa vida entre los hombres caidos y pecadores?  ¿Qué enseña el evangelio según lo presenta el Apóstol Pablo?  ¿Qué dice el evangelista Juan? Y ¿qué dice el evangelio de Mateo?

 

PRIMERO: “Porque tal pontífice nos convenía: santo, inocente, limpio, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos.”  Hebreos 7:26

 

SEGUNDO:  “Porque no tenemos un Pontífice que no se pueda compadecer de nuestras flaquezas; mas tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.” Hebreos 4:15

 

TERCERO:  “Al que no conoció pecado…” 2 Cor. 5:21

 

CUARTO:  “Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.”  Romanos 8:2

 

QUINTO: “Porque como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituído pecadores, así por la obediencia de uno los muchos serán constituídos justos.”  Romanos 5:19

 

SEXTO: “Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre; porque yo, lo que a él agrada, hago siempre.” Juan 8:29

    

SEPTIMO: “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas: no he venido para abrogar, sino a cumplir.”   Mateo 5:17

 

OCTAVO: “Quién de vosotros me redarguye (o convence) de pecado? Pues si digo verdad, por qué vosotros no me creéis?  Juan 8:46

 

Mis estimados lectores, la vida inmaculada y obediente de Jesucristo, quien se humilló a sí mismo, y fue obediente hasta la muerte, y muerte de cruz, según lo expone el apóstol Pablo en  Filipenses 2:8,  es la vida que vivió el Hijo de Dios; y por esa vida obediente, agradando al Padre en todo, siendo que nosotros malos y pecadores no podíamos vivirla, Dios Padre entregó la vida de su Hijo por la nuestra, y nos hace justicia de Dios en Jesucristo. (2 Cor. 5:21) Ese es el misterio revelado: Cristo, nuestra esperanza de gloria, el Redentor, el que pagó el rescate al precio incalculable de su preciosa sangre carmesí. Todo por amor.  “Siendo aun pecadores, por el amor de Dios, Cristo murió por nosotros.” Romanos 5:8

 

Los dos Adanes

 Por causa del primer Adam,  el hombre fue  destituido de la gloria de Dios.  “...el pecado entró  en el mundo por un hombre, y  por el pecado la muerte, y  la muerte así pasó a todos los hombres, pues que todos pecaron.” Romanos 5:12

 

Todos   los  descendientes   de   Adam   hemos   traído  su  imagen terrestre o animal junto con la degradación total que  trasmitió  el  primer  padre  terrenal  por  causa de su desobediencia a Dios.

 

El postrer Adam, es del cielo, espiritual; y como trajimos la imagen terrenal, traeremos la celestial. Lo espiritual no fue primero sino lo animal. Todo es conforme al propósito de Dios.

 

Veamos lo que dice el Apóstol Pablo explicando las dos procedencias:   “Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adam en ánima viviente; el postrer Adam en espíritu vivificante. Pero lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual. El primer hombre, es de la tierra, terreno; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo. Cual el terreno, tales también los terrenos; y cual el celestial, tales también los celestiales. Y como trajimos la imagen del terreno, traeremos también la imagen del celestial.” 1 Cor. 15:45-49

Por la vida inmaculada del celestial (el Libertador vendría de Sión para quitar de Jacob la impiedad...quitando sus pecados Romanos 11:26,27) hoy, todos los predestinados hemos sido salvados, asegurados y constituídos justos por su vida perfecta, santa, limpia y obediente hasta la muerte y muerte de cruz.  

 

Alabado sea nuestro Dios!, porque lo que no podíamos cumplir de su ley santa, lo que no podíamos acatar de su santa voluntad, lo cumplió y acató su Hijo amado; y esa justicia y perfección, Dios nos la transfiere por amor y ahora somos aceptos a través del Amado.(Efesios 1:6) Abba, Padre!.

 

Por su vida perfecta, fue reconocido por el cielo: “Este es  mi Hijo amado, en el cual tengo contentamiento.” Mateo 3:17 “Y lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez.” Juan 12:28

 

Gracias, Jesucristo, Dios mío y Señor mío! Gracias, porque el bien que no pude hacer por causa de mi primer padre Adam, tú lo hiciste bien, perfecto y digno, y ahora soy hecho a tu imagen para siempre jamás. Abba, Padre!

 

Solamente por su vida de perfecta obediencia hizo posible la única vía de escape de la ira, condenación y muerte que pesaba sobre nosotros los pecadores.  He aquí algunas razones:

 

PRIMERO:  No éramos justos, “ni aun uno”.  Romanos 3:10

 

SEGUNDO:  Estábamos destituidos de la gloria de Dios. (Romanos 3:23)

 

TERCERO: Somos mortales y corruptos. (1Cor. 15:53)

 

CUARTO: Nuestra carne está viciada conforme a los deseos de engaño. (Efesios 4:22 y Jeremías 17:9)

 

QUINTO: Nuestra carne es inmunda (1 Pedro 3:21)

 

SEXTO: La carne está muerta por causa del pecado (Romanos 8:10) La carne está vendida a sujeción de pecado (Romanos 7:14)

 

SÉPTIMO: ‘Por cuanto la intención de la carne es enemistad contra Dios; porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede.”  Romanos 8:7.

Por ser débil por la carne es imposible cumplir la ley de Dios. (Rom. 8:3)

 

OCTAVO: “En nuestra carne no mora el bien, efectuar el bien no lo alcanzo, el mal que no quiero, este hago, el pecado que mora en mi obra el mal que no quiero, hay una ley en mí: el mal está en mí, hay una ley en mí carne que se rebela contra la ley de mi espíritu. Miserable hombre de mí!...Gracias por Jesucristo que me libró de la ley del pecado y de la muerte.” Romanos 7:14-25 y 8:2.  

Solamente por la vida obediente, perfecta e inmaculada del Hijo de Dios he sido salvado para siempre. Abba, Padre!